|
Escrito por Saulot
|
|
Sábado, 12 de Agosto de 2000 15:35 |
|
Salud y bien, viajero. Si habéis venido hasta nosotros por vuestra propia voluntad, o si ha sido el destino el que ha entretejido nuestros caminos, eso poco importa ya.
Pasad. Dejad vuestras armas en aquel rincon y sentáos. Junto al fuego estaréis más cómodo. En breve os traeremos una copa de vino, o cerveza si así lo preferís.
Perdo dejadnos que os contemos una historia al abrigo de la chimenea; los estandartes, los cuernos de guerra y las espadas están fuera a un lado, y los corceles duermen. Dejadnos, y veréis como las cambiantes sombras de la habitación se proyectan sobre nuestros rostros, y nos hacen otros...
no temáis: Por hoy sólo tendremos una velada de historias. |